miércoles, 24 de agosto de 2011

El éxito de un rumor es hacer olvidar el verdadero mensaje

¿Por qué los candidatos se dedican cada vez más a crear rumores y/o defenderse de los mismos que a transmitir su verdadero mensaje, su programa de gobierno? Esta pregunta me surge luego de ver como en los Estados Unidos, por ejemplo, es todo un arte hacer publicidad oscura sobre el otro candidato y además también es un arte el defenderse de lo que se dice. Esto al parecer empieza a funcionar en lo que respecta a la campaña presidencial francesa, donde hoy he oído en todos los noticieros y programas de opinión que una de las candidatas socialistas –Martin Aubry- se defiende de los rumores sobre ella y su esposo y además culpa al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, de propagarlos. Otro de los candidatos, también socialista Francois Hollande, también se ha visto rodeado por el escándalo porque la periodista Tristan Bannon, que denunció a Dominique Strauss Kann de intento violación, dice que en su momento, hace 8 años, su madre le contó a Hollande lo sucedido y este recomendó “no hacer nada”. A lo que Hollande a su vez dice que hace tanto tiempo que ya no se acuerda.

Así que el mensaje de los candidatos se dejo de lado y sólo escuchamos a individuos que se defienden buscando culpables, o posando como víctimas. Mientras tanto los periodistas, juegan el juego de los rumorólogos y los votantes pierden la oportunidad de saber cuál es el real programa de gobierno, el verdadero mensaje, la razón por la cual votar por un candidato y no por otro. Entonces tal vez lo que sucede es que los candidatos actuales son tan malos, tan poco claros, tan mal asesorados, tan poco conocedores de la realidad, que lo único que les queda por hacer es vivir de los rumores que crean sobre los otros para poder salir airosos y los otros, sobre los que se dice lo que se dice, están en las mismas condiciones porque en lugar de responder una vez con la verdad, siendo transparentes, se quedan en su papel de víctimas y de buscar culpables y se olvidan que están allí para hacer conocer su verdadero mensaje entre el mayor número posible de personas.

Es cierto que en política es importante que se hable de uno, es cierto que es importante ser conocido. Pero también es claro que los candidatos que se dedican a los rumores y a las lentejuelas al final llegan a tener tan altos índices de personas que no votarían por ellos o que tienen una opinión negativa, que si se piensa a largo plazo (y la vida política es a largo plazo), pues no vale la pena desgastarse produciendo rumores o defendiéndose durante semanas sin nada más para decir o hacer. Entonces, por supuesto que hay que defenderse, para eso están las leyes, por supuesto que hay que aclarar para eso están los medios. Pero hay que hacerlo una vez fuerte y claro (tan fuerte y tan claro que no queden dudas). Y si hay que ir hasta la justicia pues hay que informar que se esperan los resultados y cuando se tengan los resultados se informan. Pero los candidatos no se pueden quedar haciendo rumor del rumor, buscando culpables, siendo víctimas. Hay que dedicarse a lo que se supone saben hacer y es dar a conocer su mensaje (programa político), con claridad, honestidad y coherencia.

Fuente: Liliana Gomez

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