miércoles, 6 de marzo de 2013

Lo que dices no es lo que escuchan.


PSICOCIUDAD NEWSLETTER
Marzo 05, 2013

Por: Daniel Eskibel.


La información política ingresa en el cerebro del votante. Pero lo hace luego de un largo proceso en el que atraviesa los medios de comunicación, las redes de contacto social y la propia experiencia vital de la persona.
Al final la información ingresa al cerebro.
¿Entera? No.
Recortada, seleccionada, subrayada, fragmentada, editada y modificada pero...dentro del cerebro.
Aunque ésto supone un nuevo problema: la información está codificada.
Claro que en este aspecto la información política no es original ni se diferencia mayormente de los otros tipos de información.
Ya sabemos que todo emisor codifica sus mensajes, los subordina a ciertos conjuntos de reglas y de significados.
Cada uno tiene sus propios códigos y subcódigos y es inevitable que utilice los mismos.
Pero luego el receptor decodifica esos mensajes, los traduce.
Y para esta tarea de decodificación utiliza no los códigos del emisor sino los suyos propios, los que el receptor ha aprendido a lo largo de su vida. Y las diferencias entre los códigos del emisor y los del receptor explican una parte muy trascendente de las dificultades de comunicación.
El nivel socioeconómico, el perfil psicográfico y actitudinal, la formación cultural, el género, la edad, la filiación política, las ideas religiosas, los valores humanos...todos estos vectores implican subcódigos que van a incidir significativamente en la codificación y decodificación de la información.
Pero además cada uno construye su peculiar combinación de códigos y subcódigos y en función de ella surge su "mapa" de la realidad.
Este mapa es un reflejo de la realidad pero es diferente a ella (es un modelo, al igual que el mapa que usamos en geografía representa a un determinado territorio pero físicamente no lo es).
Y así cada uno también utiliza su propio mapa de la realidad para encriptar la información que emite, aunque tenga tan naturalizado el proceso que ni siquiera percibe que está encriptando.
Luego el receptor traducirá esa información en base a su propio mapa de la realidad, el que podrá tener más o menos puntos de contacto con el mapa del emisor.
En definitiva, una misma información política será traducida de diversa manera por cerebros que utilizan distintos códigos, subcódigos y mapas de la realidad.
Ello puede dar lugar a lecturas diferentes, a interpretaciones distintas, a veces a dudas y/o confusiones y a modificaciones de la información que ya nunca más será igual a sí misma. Es lo que Umberto Eco llama la decodificación aberrante.
Claro que en la comunicación política ese fenómeno es mucho más agudo aún, sobrecargando en mucho la tarea de traducción que debe realizar el cerebro.
Por eso lo del título:
Lo que dices no es lo mismo que lo que los demás escuchan.
Tampoco en política.
¡Qué digo! En política menos que menos.
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lunes, 4 de marzo de 2013

Opinión, un voto que no se amarra.


POR SERGIO A. NARANJO M. | Publicado el 3 de marzo de 2013

Imagínese un bogotano, un medellinense o un caleño, profesional y tal vez con especialización o maestría, que se informa a través de investigaciones, prensa, radio u otro medio masivo. Ahora imagíneselo en elecciones, ¿por quién votaría?, difícil saberlo, pues se trata de un votante de opinión.


Recibe su nombre porque no se deja llevar por las maquinarias de algún partido o movimiento político, sino que elige a un candidato según su propia percepción y opinión.


Entre los problemas está que no se sabe por qué candidato optará, por lo que mientras los partidos no elijan aspirantes, la sociedad y los votantes de opinión no decidirán para las elecciones del próximo año. 


Es difícil marcar el origen del voto de opinión en Colombia. Para algunos analistas, su impacto surge desde los años 70, luego del llamado Frente Nacional; otros optan por ponerlo más cercano, en los 80, con el surgimiento de la elección de alcaldes. 


Otros lo marcan desde más cerca, a inicios de los 90, luego de la Constitución de 1991. Pero lo cierto es que ha venido evolucionando, atado sobre todo al crecimiento de la población y de los medios de comunicación. 


Según Alejo Vargas, director del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional, la incidencia del voto de opinión hoy es cercana al 35 por ciento, en unas elecciones presidenciales. Es decir, se necesita de él para llegar a un cargo como es el de jefe de Estado, pero no es exclusivo. 


En palabras de Luis Guillermo Patiño, director de la Facultad de Ciencias Políticas de UPB, "no se puede maximizar en las elecciones presidenciales de 2014 el voto de opinión, porque se concentra en las grandes ciudades y hay un gran porcentaje que no está en las ciudades, sino amarrados a partidos tradicionales o a ciertos políticos que ejercen control en las regiones".

Suele situarse en la clase media

Aunque algunos consideran esta característica como clasista, pues efectivamente se refiere a cuestiones económicas y sociales, por regla general al voto de opinión lo ubican en las franjas de clase media. 

Al ser de clase media, se ve más notorio en donde se concentre la mayor cantidad de población de este tipo, es decir en las grandes ciudades, como Bogotá, Medellín o Cali. De estas últimas, la reina en cantidad de voto de opinión es la Capital, siendo más fácil medir la influencia de este en una determinada elección. Y que, además, tiene un título profesional y ha hecho algún tipo de postgrado, llámese especialización, maestría o doctorado. 

Incluso, tiene edad, entre 30 y 45 años, que hace que el votante de opinión no solo se informe y tenga algún tipo de conocimiento de la actualidad, sino que además trabaja, y su cargo no depende de que un determinado partido o movimiento político llegue a un cargo de autoridad. No depende de contratación pública, ni tienen relación directa con determinado político afiliado a una colectividad. 


No tiene una definición exacta

Analistas y expertos no se arriesgan a definir de manera tajante qué es el voto de opinión, de ahí que sea tan difícil medirlo y saber el impacto real que tienen o tendrían en una elección en particular. La definición que más se ha extendido es la del no: no es maquinaria, no es clientelista, no es amarrado.


Lo único que se arriesgan a decir es que ese voto, del que no se sabe a ciencia cierta qué es, sale de esa franja de la población que no cree en los partidos políticos o que al menos no les interesa si el candidato que les gusta pertenece a un determinado color.

De este punto en particular se adhieren aquellos que piensan que este tipo de voto surgió en el país a raíz del llamado Frente Nacional, en el que el Partido Liberal y el Conservador alternaron la presidencia de la República, y dieron origen a la llamada generación sin partido, que evolucionó a las cifras de hoy, en las que al menos el 75 por ciento de los colombianos asumen no tener filiación política, según cifras del Barómetro de las Américas.

Vota por alcalde, gobernador y presidente

Una de las cualidades más notorias del voto de opinión es que tiene mayor impacto en los llamados cargos uninominales, en los que la baraja de candidatos es más restringida y se elige para ocupar un cargo en cualquiera de los niveles del ejecutivo.


Alcaldes, gobernadores y presidentes son los cargos en los que más fácil se puede apreciar el impacto de un voto no atado, aunque en el momento no tenga la capacidad para decidir una elección, sí incide de manera importante.

En el caso de los cargos a corporaciones públicas, como concejos, asambleas o Congreso, se ve menos presencia del voto de opinión, o al menos un panorama más atomizado, por lo que su importancia se reduce.

Crece con desprestigio de los partidos
A pesar de que no es claro el origen del voto de opinión, sí tiene una relevancia mayor con la llamada explosión de los medios masivos de comunicación, sobre todo radio y televisión.


Los medios son interlocutores de la actualidad, que en tiempos de elecciones van mostrando la baraja de candidatos que están optando por determinado cargo público.

Con la llegada de internet y en particular de las redes sociales, se ha visto cómo estas también están influenciando a los votantes de manera permanente. 

Fue el caso de la llamada Ola Verde en 2010, pero que también mostró la debilidad de este tipo de medios con respecto a un candidato, que terminó siendo apoyado por personas que en muchos casos no tenían la edad para votar.

El fantasma caudillista
De las características que más perturban a los jefes de campaña y ponen a comerse las uñas a los candidatos, es que el voto de opinión no se casa, es voluble, es lo que se denomina como voto golondrina, migra sin importar la hora o el día. 


Si hoy está con uno, puede perfectamente estar con otro 15 minutos antes de votar o incluso estando en la mesa de votación puede cambiar de candidato. Es por eso que al ver la lista de candidatos que han tenido influencia del voto de opinión en una elección, se notan muchos matices, colores y tendencias, desde Uribe en 2002, hasta Mockus en 2010.

Voto golondrina

Si bien es cierto que no se casa con ningún partido, movimiento político o candidato determinado, sí hay una característica que analistas han notado en las elecciones luego de la Constitución de 1991: les gustan los candidatos de la antipolítica tradicional. 


Es decir, si bien el aspirante puede ser de una determinada colectividad, que puede ser tradicional o no, su imagen tendría que ser la de un personaje que quiere reformar, transformar y dejar las formas de hacer política tradicional. 
Por eso es que es capaz de castigar candidatos que hayan estado presentes es escándalos de corrupción.


Le gusta la televisión
Algo que concluyen los analistas es la relación inversamente proporcional entre los adeptos a los partidos políticos y el voto de opinión. A más voto de opinión, menos adeptos a los partidos, y viceversa. 


Esto es notorio en la última encuesta de Gallup Colombia, en la que el 70 por ciento del país no tiene partido y el 68 por ciento tiene mala imagen de esas colectividades. 

Se podría pensar que hay un gran potencial del voto de opinión, pues quienes no tienen ninguna fidelidad a determinado partido, pueden llegar a elegir según un diagnóstico que se puede hacer de determinado candidato en una elección en particular. 

Es apolítico
El riesgo más grande que tiene el voto de opinión es el caudillismo o personalismo exagerado de ciertos personajes que cuentan con un amplio carisma y atraen a cientos de votantes que, al no tener una disciplina partidista, pueden ir fácilmente a apoyarlo.


En términos generales, se opone a los sistemas de partidos fuertes, en los que las iniciativas vengan de las colectividades sociales y se propugne menos por personas determinadas y más por grupos políticos consolidados. 

Son precisamente esos contextos los que se comportan como caldo de cultivo para que surjan personajes con grandes sonrisas que atraen multitudes.

Fuentes
Jhon Sudarsky, senador Partido Verde; Jorge Londoño, gerente de Gallup Colombia; Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral; Alejo Vargas, director del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional; Luis Guillermo Patiño, director de la Facultad de Ciencias Políticas de la UPB; Juan Carlos Rodríguez, director del Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Las 2 estrategias del cerebro para buscar información política.


PSICOCIUDAD NEWSLETTER
Febrero 26, 2013
Por: Daniel Eskibel

Algunas investigaciones han puesto énfasis en descubrir las estrategias que el cerebro pone en práctica para buscar, seleccionar y obtener información política. En particular se destacan los trabajos de Lau quien nos aporta algunas pistas extremadamente importantes.
Según Lau, hay dos patrones básicos para la búsqueda de la información política:
  • Focalizarse en un político individualmente y obtener toda la información posible sobre él antes de pasar a informarse sobre otro. Es la búsqueda candidato-individual.
  • Focalizarse en un determinado atributo por vez y obtener toda la información sobre ese atributo proveniente de los distintos políticos. Es la búsqueda entre-candidatos.
Los ciudadanos que utilizan el primer patrón de búsqueda, el candidato-individual, buscan activamente toda la información concerniente a un determinado político: las características de su personalidad, su programa de gobierno, su enfoque de los temas en debate en el país, sus declaraciones, sus propuestas...
Cada uno hace esta búsqueda de acuerdo a sus intereses y a la profundidad de su mirada, pero siempre apuntando a la ampliación de su información sobre ese político. 
Cuando tiene un panorama relativamente claro sobre él, recién entonces pasa a buscar información sobre otro político.
Distinto es el procedimiento de los ciudadanos que utilizan el segundo patrón de búsqueda, el entre-candidatos. Ellos toman un determinado atributo (la simpatía, la capacidad de trabajo, la actitud ante el gobierno, la posición frente a la temática del empleo, la salud, el aborto o cualquier otra) y comparan a los distintos políticos en función de este atributo. 
Y recién después de compararlos pasan a otro atributo.
En suma: el primer patrón se basa en los candidatos y el segundo en los atributos. El ciudadano busca información y para ello utiliza una de las dos estrategias antes señaladas.
¿Y con esto qué?
Pues que la comunicación política tiene que ofrecerle un buen menú a ambos tipos de personas, los que utilizan una estrategia y los que utilizan la otra.

lunes, 25 de febrero de 2013

Entrevista a Daniel Ivoskus, organizador de la IV Cumbre Mundial de Comunicación Política


Entrevista a Daniel Ivoskus, organizador de la IV Cumbre Mundial de Comunicación Política


Juan Diego Sánchez. Los días 15, 16 y 17 de mayo, una vez recuperados de la Policonference de New York, llega la IV Cumbre Mundial de Comunicación Política. Buenos Aires acoge este importante cónclave. Conversamos con Daniel Ivoskus, presidente del Comité Internacional Organizador. 


Juan Diego: ¿Cuál es su balance de la Cumbre de 2012?
Daniel Ivoskus: Año a año la Cumbre no deja de sorprendernos. Gran cantidad de políticos, funcionarios, consultores y medios se dan cita en este encuentro porque se generan debates enriquecedores en torno a temáticas de actualidad. También concurren una gran cantidad de estudiantes que son muy activos en su participación: preguntan e intervienen en las conferencias.
Guadalajara recibió a la cumbre el año pasado y se registraron mil inscriptos y más de seis mil usuarios conectados viviendo este encuentro desde sus PCs, eso demuestra una vez más la capacidad de convocatoria que tiene este evento internacional. En 2012, la propuesta de conferencistas fue variada y las temáticas estuvieron a la orden del día, esa es la clave para que el evento genere interés. Siempre se analizan temas de coyuntura y ejemplos concretos de la realidad de cada país.
JD.: ¿Qué novedades y mejoras presenta la cita de 2013?
DI.: La expectativa que se ha generado a partir de las ediciones anteriores por la calidad de conferencistas, personalidades que nos acompañan y la profundidad de los temas nos dan la pauta de que en esta cuarta edición en Buenos Aires será un gran punto de encuentro de profesionales.
Este año, nuevos países se incorporan a la grilla de conferencistas, habrá talleres para aplicación de estrategias y posibilidad de adquirir material gráfico relacionado con la materia en stands de libros. Por otro lado, nuevamente nos recibe una universidad como sede, en este caso la UCA Puerto Madero, cuyas instalaciones son muy propicias para este tipo de encuentros profesionales.
JD.: ¿Qué criterios han seguido para seleccionar los temas?
DI.: La estructuración académica del evento está basada en tres ejes temáticos:comunicación institucional; campañas electorales; medios y opinión pública y un cuarto eje involucra el análisis de las nuevas tecnologías: la política 2.0. Estos temas fueron seleccionados luego de los años de experiencia y la devolución del público que concurre a la Cumbre. Cuando abarcamos estos ejes, la premisa es siempre apoyarnos mucho en la coyuntura, utilizar casos actuales que permitan a quienes concurran tener una mirada más amplia del tablero de la política actual. Como primer objetivo está que este aprendizaje se transforme en una herramienta para el trabajo cotidiano de quienes concurren al evento.
JD.: Háblenos de algunos de los nombres destacados que encontramos entre los conferenciantes.
DI.: Desde su primera edición contamos con la presencia de oradores de primer nivel de la talla de Toni Puig, Antonio Sola, Ralph Murphine, JJ Rendón y Dick Morris. Cada conferencista trae casos específicos de su lugar de origen que permiten concretar la experiencia enriquecedora de estar frente a quienes viven los hechos en primera persona. Además, en todos los casos, la cumbre ha contado con la presencia de los gobernadores locales que acompañaron la apertura del evento.  Es un encuentro que promueve el intercambio de todas las voces, todos los colores políticos y por eso la experiencia es tan enriquecedora.
JD.: En pocas palabras, ¿cómo definiría Comunicación Política?
DI.: La comunicación política no puede ser sólo ciencia, es una práctica aplicada. En la teoría, vemos el desarrollo que ha tenido históricamente una forma de comunicar que siempre estuvo muy ligada al marketing político, la comunicación política está anclada en la acción, en lo que el político tiene que transmitir: cómo elaborar el mensaje, qué impacto tendrá, además de los escenarios posibles que podemos llegar a encontrar ante una realidad que vive continuamente en cambio.Creo entender la comunicación política es estar un paso adelante, es poder diseñar una estrategia que englobe todas las posibilidades e incluso, frente a un imprevisto, tener la capacidad de construir con las herramientas que tenemos. Como bien expongo en uno de mis libros: “lo que no se dice, no es” y en este caso, el político que no comunica para la ciudadanía está ausente.
JD.: ¿Qué suponen para la comunicación política los nuevos retos tecnológicos?
DI.: Un desafío. Saber adaptarse al cambio, a las nuevas formas y formatos que se incorporan a la hora de comunicar. Hoy en día además de los medios tradicionales de comunicación existen las redes sociales, que no vienen a quitarle espacio a ningún  medio sino a complementar el trabajo y llegar a otro público que consume estas herramientas y pretenden enterarse qué pasa por medio de ellas.
JD.: ¿Disfrutaremos algún día de esta importante cita en España?
DI.: La idea de quienes hacemos la Cumbre es mantener un carácter multicultural, por eso, no descartamos ningún país para llevarla a cabo y, al contrario, queremos extenderla a la mayor cantidad de países posibles. Con España, además, tenemos un cariño especial porque muchos de nuestros conferencistas son de allí como Toni Puig o Antonio Sola. Esperamos que en breve pueda concretarse la posibilidad de sea sede de la Cumbre Mundial.

miércoles, 20 de febrero de 2013

La regla del 37 %.


PSICOCIUDAD NEWSLETTER
Febrero 19, 2013
Por: Daniel Eskibel

La regla del 37 %

Preguntas, preguntas, preguntas...¡cuántas preguntas todavía sin responder en el ámbito político!
Por ejemplo:
  • ¿La búsqueda de información política que hace el cerebro, aún en campaña electoral, abarca a todos los políticos o solo a una parte de ellos?
  • Cuando el cerebro escanea de un modo comparativo los atributos, las características de los candidatos, ¿al cerebro le bastan unos pocos de esos atributos o tiene que revisarlos todos?
  • ¿El cerebro busca siempre con la misma intensidad o hay períodos más fértiles para esa búsqueda?
Un concepto que puede ayudar a aclarar esta dinámica es lo que en psicología se conoce como "la regla del 37 %", una regla que surge del análisis de la experiencia práctica de quienes trabajan en selección de personal.
La regla (no conciente pero aplicada en la práctica) establece que cuando la persona que selecciona personal ha estudiado los perfiles del 37 % de los aspirantes al cargo, su cerebro ya tiene casi toda la información que necesita para decidir.
Tan es así que a partir de ese momento elige al primer aspirante que supere al mejor perfil identificado hasta entonces.
Idéntico resultado obtuvo el Dr. Peter Todd estudiando un tipo de búsqueda y selección completamente diferente: la elección de pareja.
El estudio se encuadra dentro de la línea de investigación de Todd conducente a matematizar comportamientos humanos complejos. Su modelo fue presentado en 1997 ante la Sociedad Británica de Psicología y describe que:
  • el cerebro estima silenciosamente la cantidad de personas que a lo largo de la vida le pueden resultar especialmente atractivas al individuo
  • cuando la persona conoce al 37 % de ese total de potenciales parejas, entonces el cerebro analiza las características de la mejor de ellas y construye así el perfil de pareja que busca
  • cada nueva persona atractiva que sea conocida luego de ese primer 37 % será comparada por el cerebro con la que definió el perfil buscado
  • finalmente, cuando alguien mejore ese perfil, el cerebro emitirá señales indicando que esa es justamente la persona indicada que se debe elegir
Ambos ejemplos sugieren que el cerebro humano no agota la totalidad de opciones posibles cuando debe optar entre una multiplicidad de alternativas, sino que se detiene en su búsqueda cuando evalúa que ya dispone de la información suficiente como para tomar una decisión.
Una hipótesis a explorar sería si conocer al 37 % de los políticos ya le permite al cerebro clausurar la búsqueda, y otra sería si conocer el 37 % de atributos de un político ya le permite considerar que tiene información suficiente acerca del mismo.
La misma secuencia de ideas permite postular la hipótesis de una mayor apertura para buscar información política nueva durante el primer 37 % de los años de vida de cada uno, y durante el primer 37 % del período inter-electoral, y también durante el primer 37 % de cada campaña electoral.
¿Cómo sabe el cerebro humano que ha llegado al 37 % de los casos posibles? Porque opera de modo inconsciente como una gran computadora que ingresa grandes magnitudes de información y estima a altas velocidades la cantidad de casos posibles.
La intuición o el sentimiento de que "ya ha visto suficiente como para formarse una opinión" se apoya sobre complejos cálculos y estimaciones que realiza el cerebro por debajo del nivel de la conciencia.

martes, 19 de febrero de 2013

El Político Pródigo



perception politica y protocolo
Percepción, la manera de ver las cosas que cada uno tenemos, depende de cómo veamos la realidad. Según la RAE, percepción es el proceso por el cual una persona tiene conocimiento del mundo exterior a partir de las impresiones que le comunican los sentidos.
Es por ello que cada uno tiene una percepción, una manera de ver la realidad que difiere de la de los demás, ya que aparte de sus sentidos como bien expone su definición oficial, estimo que también es influida por otros elementos particulares de cada uno; el poder adquisitivo, la educación y el status social que puede tener una persona también formarán parte de la creación de una percepción determinada sobre un asunto específico.
percepción politica y protocolo
Curiosamente existe una temática en la que la percepción ciudadana coincide, sin tener en cuenta los elementos anteriormente citados.
Estos últimos años, y tras examinar diferentes estudios realizados por organismos oficiales para conocer la percepción que tienen los ciudadanos sobre los políticos, nos encontramos con la coincidencia en unas características que se consideran instrínsecas de esta “élite” y que dan mucho que pensar: corrupción, derroche,opacidad, pasividad y toda una serie de características en la sombra, negativas y de cuestionable moral, en definitiva, la desafección política se ha convertido en una realidad.
¿Cómo han podido dejar los políticos que solo se les asocie a lo negativo, a lo perjudicial, lo adverso?¿Qué ha influído para llegar a esta generalización?
Considero que una de las respuestas a estas preguntas la encontramos en las Redes Sociales.
SM politica y protocolo
Esta nueva herramienta comunicativa que encuentra en Internet sentido en estos últimos años, ha dado pie a que todos podamos opinar y generar debate de una manera libre y transparente, impuesta en sus contenidos por los usuarios que hacen uso de ellas y que han convertido su utilización en una nueva manera de comunicarse de manera internacional.

Ésta libertad y transparencia virtual, ha sacado a la luz las malas práxis que no todos pero si una gran mayoría de políticos llevan a cabo en nuestro país, y tal ha sido su viralización que han conseguido difundir una generalización de los políticos, convirtiéndola en una percepción ciudadana global.
A su vez, si salimos de España y analizamos cómo se muestra a determinados políticos en películas y series americanas, nos sorprende el “amarillismo” y falta de transparencia con el que se les trata.
Los Idus de Marzo o “Political Animals”, a los que se hizo referencia en series políticas, son dos claros ejemplos de influencia en la población que transmite una percepción generalizada y dañina para la clase política.
¿Son realmente los políticos como nos muestra el cine? ¿Tan normal ven las malas prácticas que las anteponen a los intereses de la población, dejando de lado su imagen y reputación como profesional político?¿ Cómo podemos cambiar esa percepción generalizada del mal político?
La parábola del hijo pródigo se convierte en realidad en la escena política, donde, después de haber tenido la confianza necesaria para llegar al poder, malgastan, derrochan y se separan del ciudadano, que por tanto, generará una percepción nefasta sobre quienes en un momento determinado, consiguieron que depositara su fe en ellos. Ahora solo nos queda observar si también se cumplirá la segunda parte; el arrepentimiento y vuelta a sus verdaderos orígenes; una democracia completa donde los ciudadanos ostenten el verdadero poder político.
politicay protocolo -democratica-Democracia

lunes, 18 de febrero de 2013

Los candidatos deben ser auténticos, sino decepcionan.


Los candidatos deben ser auténticos, sino decepcionanFotografía: nytimes.com
Jim Margolis destacó que lo más importante en un candidato es ser auténtico, de lo contrario decepciones, en una entrevista para  el periodista Pablo Ximénez de Sandoval Sánchez  del periódico español El País Margolis es socio de la firma Gmmb, Margolis (Albuquerque, Nuevo México, 1955) y fue la encargada de producir los anuncios de la campaña electoral de Barack Obama en 2012, un trabajo que ha confirmado su estatus de gurú mundial en diseño de imagen de un candidato.
Aquí parte de la entrevista:

“A veces, un candidato cava su propia tumba”. El publicista Jim Margolis dice esto y le da al play para mostrar uno de sus anuncios. En blanco y negro, se suceden retratos de gente normal, trabajadores, jubilados, gente de la calle. Miran a cámara. Mientras, se escucha la voz de Mitt Romney: “Hay un 47% de la población que depende del Gobierno (...) que se consideran víctimas (...) mi trabajo no es preocuparme por esa gente...”. El efecto es demoledor.

Tomando un café después de su charla en un seminario de comunicación política organizado por MAS Consulting en Madrid, Margolis matiza lo de la “tumba” de Romney. “Es muy difícil señalar una sola cosa que hace ganar o perder una elección. Creo que es una combinación de cosas”. Pero en aquella grabación “básicamente descartaba a medio país y decía que no pensaba en ellos”. Las palabras de Romney superaban el sentido común. “Hay un sentimiento muy fuerte en América de la importancia de la responsabilidad personal. Se espera que te pongas en pie solo, que trabajes duro. Pero también hay un importante sentimiento de lo que es justo. Y si el campo de juego está inclinado en tu contra, si Wall Street y los bancos no juegan de acuerdo con las reglas y el efecto de eso es que la economía se derrumba y tú pierdes tu trabajo, algo esta mal”.

Margolis se sienta sobre la cúpula de un negocio gigantesco. Solo la campaña de Obama tuvo a su disposición el equivalente a casi 370 millones de euros, según sus datos. La de Romney, 450 millones. “En EE UU se estima que en todas las campañas políticas de 2012 se han gastado 3.000 millones de dólares [2.250 millones de euros]”. No tiene problema en calificar esa cifra de “obscena”. Pero lo que le indigna son las donaciones anónimas, que cree “muy destructivas” para el sistema. “Un donante de Las Vegas [Sheldon Adelson] dio entre 70 y 100 millones de dólares” a la campaña republicana.

La empresa Gmmb se dedica en un 25% a campañas políticas. Su principal cliente es la Fundación Bill & Melinda Gates y su actividad filantrópica. “Parece una agencia de publicidad, pero en vez de hacer productos trabajamos en cambiar comportamientos. Los cambios se crean de muchas maneras: eligiendo un presidente o ayudando a alguien a entender que una vacuna puede salvar la vida de su bebé. Las dos cosas van a cambiar el mundo”.

Experto de la imagen política, advierte que la imagen sin contenido no es nada. “Autenticidad” es la palabra clave. No hay fórmulas mágicas. “Si intentas vender la idea de que tienes una máquina mágica y que si la gente la enchufa va a resolver sus problemas, [los publicistas] no podemos hacer por ti lo que hicimos por Obama. Vas a decepcionar a mucha gente”.

Y, a veces, da igual lo que hagas. Obama vio esfumarse su ventaja cuando, contra todo pronóstico, el republicano le ganó en el primer debate. “Mira, todos los que están en una campaña, ya sea el presidente o el gobernador Romney, son simples seres humanos. Y tienen días buenos y días malos. Cometes errores, dices cosas que desearías no haber dicho, eso es así y da igual quién seas, en España o en EE UU”.

Fuente: Diario El País