martes, 12 de febrero de 2013

La política entra por los ojos.


PSICOCIUDAD NEWSLETTER
Febrero 12, 2013
Por: Daniel Eskibel

Tomado de: Diplomado en Comunicación Política
El primer contacto del individuo con la información política va a ser, siempre, el sistema sensorial. Allí están los puntos de contacto con el mundo: la boca, la nariz, los oídos, los ojos y la piel.
Estas vías sensoriales son como nuevos filtros moduladores por los que pasa el mensaje político. Con la diferencia que están en el propio individuo y son manejadas por él. No son algo externo sino que forman parte de sus propios recursos personales.
Los seres humanos utilizamos las vías sensoriales en un doble sentido: por un lado para vivir la experiencia de la realidad y por otro lado para re-presentarnos psicológicamente esa realidad.
Por ejemplo: vemos un objeto externo a nosotros (vivimos la experiencia) pero además lo podemos visualizar en nuestra mente cuando está ausente (re-presentamos la realidad en nuestra mente).
En definitiva: las vías sensoriales también inciden en la forma en que se piensa la información recibida.
A los efectos de una simplificación práctica, podemos hablar de tres grandes sistemas sensoriales: el sistema visual, el sistema auditivo y el sistema cinestésico.
  1. El sistema visual refiere a la mirada y la visualización, incluyendo aspectos vinculados al espacio (formas, movimientos, colores...)
  2. El sistema auditivo refiere a la escucha exterior y al diálogo interno, incluyendo sonidos, música, ruidos y lenguaje hablado externo e interno
  3. El sistema cinestésico refiere básicamente a las sensaciones táctiles (tacto, temperatura, humedad...), las sensaciones recordadas, el sentido interno del equilibrio y la conciencia del propio cuerpo. Por razones didácticas vamos a incluir aquí también los sentidos del gusto y del olfato.
La Programación Neurolinguística (PNL) es una disciplina muy valiosa a la hora de comprender estos mecanismos sensoriales vinculados a la comunicación.
Como explica la PNL, si bien todos utilizamos los tres grandes sistemas sensoriales, de todos modos siempre hay uno que predomina en cada individuo.
Entonces algunos serán más impactados por la voz y las palabras del candidato, otros por su sonrisa y su imagen y otros por las sensaciones casi físicas que sienten ante él. En cada caso dependerá del sistema sensorial predominante en cada uno.
Ahora bien, ¿es igualmente persuasiva la información ingresada por cualquiera de las vías sensoriales?
Hace ya varias décadas que Mehrabian investigó los factores que más inciden en la comunicación persuasiva. Y aisló tres vectores fundamentales en la persuasión:
  1. la imagen visual
  2. las cualidades de la voz
  3. el contenido de las palabras
¿Cuánto pesa cada factor?
Según la investigación de Mehrabian, y considerando aquellos momentos en los cuales el comunicador habla de sus emociones o de sus actitudes, el peso relativo de cada factor sería el siguiente:
  • El factor visual pesa un 55 % (postura corporal, gestualidad, movimientos, colores, contraste figura-fondo...)
  • El factor auditivo influye un 38 % (tono y volumen de la voz)
  • Y el factor contenido de las palabras un modesto 7 %.
La vía sensorial visual, entonces, tiene un papel especial en la búsqueda y obtención de información política llevada adelante por el cerebro.
Porque esa vía visual le va a proporcionar información altamente relevante y sensible derivada de la decodificación de las emociones y las actitudes de los comunicadores políticos.
No lo olvides.
La política entra principalmente por los ojos.

lunes, 11 de febrero de 2013

El marketing político en Colombia.


En Colombia, esta disciplina solo es empleada profesionalmente en candidaturas de gran tamaño, como las presidenciales, gobernaciones o alcaldías mayores de ciudades grandes o intermedias, las demás campañas juegan a un ejercicio empírico, improvisador y  prosaico, actuación que ha conllevado al manejo de altos costos tanto en los recursos económicos, financieros, tecnológicos y especialmente los humanos, ya que esos grandes contingentes que hacen parte y conforman campañas políticas, se ven usufructuados, explotados y a veces hasta subyugados, en aras de tal improvisación y desorganización en pro de una aspiración política y de los intereses personales que en algunas ocasiones manejan ciertos aspirantes, aunado a ello, algunas prácticas administrativa política que hacen ciertos postulantes, ya que son gerentes y candidatos a la vez, funciones que en muy raras ocasiones producen buenos efectos, solo en aquellas campañas pequeñas de ciudades con población y extensión territorial limitada, pero estas dos acciones son incompatibles, porque la una implica la actividad administrativa en el manejo, utilización y optimización de todo tipo de recursos, y para el segundo caso se trata de un accionar político, el cual demanda una actividad totalmente diferente; contacto, discurso, reuniones, eventos políticos, posicionamiento de imagen, debates, socialización y sensibilización sobre la aspiración, y demás actuaciones relacionadas con la “dinámica política” . Algunas campañas desorganizadas han ganado por factores ajenos o externos, en ocasiones coyunturales como son contar con segmentos de población en grandes cantidades, algún accionar altruista, y posteriormente un ejercicio mercantilista relacionado con el sufragio, una compra y venta de votos que terminan posicionando un desorden y un caos, el cual se verá reflejado en su actividad administrativa para el cual fue elegido; también sin dejar por fuera aquellas negociaciones o pactos que por medio del trabajo de otros políticos de tradición que cuentan con una vasta experiencia, una buena cuota burocrática y un número apreciable de seguidores, lo cual ha llevado a obtener una votación considerable que les ha permitido a ganar. Algunas veces cuando llegan a estas campañas consultores especializados en el MP, se presentan rechazos, discordias y en ciertas ocasiones se dan actuaciones repulsivas y hasta agresivas contra quien de una manera técnica y profesionalizada, tratará de direccionar la actividad política, otras veces, los mismos candidatos esgrimen argumentos como: “ …llevo veinte años haciendo política; tengo más de cuatro candidaturas en hombros y eso es mucha experiencia acumulada…” y otras expresiones más, haciendo referencia a que la experiencia es una verdad absoluta y que tan solo ésta puede garantizar el éxito. Ahora finalmente puede cuestionarse, si a este desorden caótico puede llamársele marketing político.
Pero cabe resaltar, que en algunas ocasiones también se han presentado casos de pequeñas campañas con unas organizaciones muy prácticas y funcionales, llevándolo hasta el manejo del contingente de seguidores, simpatizantes y participantes, organizaciones de grupos de personas por día, evitando el desgate y el agotamiento de sus integrantes, el manejo de la publicidad escrita –plegables, afiches, pendones, volantes, etc.-, los cuales están en un almacenamiento debido y especial, ya que se trata de una de las herramientas más importantes para la difusión y promoción de la campaña, la asignación y  entrega de dicha publicidad acorde al calculado número de personas que van a asistir o al sector que se va a visitar, por consiguiente, la sola preparación de las personas que van a entregar el material publicitario son entrenadas técnicamente para realizar tal actividad, tratando con ello de optimizar dicho recurso.  Otra actuación es cuando el candidato está consagrado única y exclusivamente a la actividad política y el resto del equipo se dedica al desarrollo del engranaje administrativo de la campaña, con actores responsables y comprometidos, con roles claramente definidos y con resultados casi establecidos, los cuales son reflejados al exterior de la campaña; pero una cosa debe quedar establecida, que tampoco una buena organización garantiza que vaya a ganarse las elecciones, pero puede tener más altos índices de probabilidad, ya que se efectúan prácticas estructuradas, tales como: la investigación, la organización, comunicación y diseño de una estrategia y un plan de campaña, el cual traza la ruta hacia lo que puede ser el éxito electoral, teniendo en cuenta debilidades y potencialidades tanto del candidato como del partido que representa y otros aspectos más de la dinámica estructural y organizacional del Marketing Político.
El desorden insoslayable de algunas campañas han conducido, a que los compromisos adquiridos por sus candidatos a la hora de responder se vean cuestionados, incumplidos y algunas veces hasta defraudados, lo que ha conllevado que se refleje en unas próximas elecciones, “ese candidato no cumple; nunca me atendió;  se olvido de la ayuda que le dimos; entre otros aseveraciones más de quienes alguna vez hicieron parte del llamado caos de campaña política.
Otro factor que ha jugado un papel sustancial, es que la mayoría de candidatos y especialmente para algunos cargos menores como concejos y asambleas, postulan su candidatura sin tener una mínima cuantía de dinero para hacer campaña, o lo que otros denominan el capital semilla, dedicándose a conseguir el financiamiento con dineros de otros, adquiriendo compromisos que después los conducen a actuaciones indebidas, eso sin contar con aquellos recursos monetarios de dudosa procedencia. Aquí cabe agregar que tampoco se realiza una contabilidad apropiada, técnica y veraz, solo al final de las elecciones son tratando de ajustar el balance para poder rendir cuentas ante la autoridad competente, luego aparecen las acciones ilícitas que conducen a investigaciones con resultados nefastos para el Estado que tuvo que organizar unas elecciones, para la sociedad que perdió su candidato y su actividad proselitista, y últimamente para el candidato, que pierde su dinero, el trabajo, la curul o el cargo logrado, y lo más complicado sanciones de tipo administrativo y penal, que terminan dando lo que se denomina muerte política, todo esto sin nombrar la pérdida del honor, el prestigio moral y social, hoy en día tan desacreditados, que ya ni siquiera vergüenza si quiera sienten por estos acontecimientos.
El marketing político, como esa disciplina que permite realizar un ejercicio estructural, técnico administrativo de una actividad tan digna y excelsa como es la política, que ha sido el resultado de estudios e investigaciones desde las década de los años cincuenta en los Estados Unidos considerados como pioneros de esta disciplina(Martin Salgado 2002), las cuales cada día la han ido fortaleciendo, buscando así garantizar su práctica y la optimización de una serie de factores que conducen a que un aspirante obtenga el poder en beneficio de una comunidad, de una sociedad que cada vez aspira a obtener soluciones políticas en pro de una sociedad como parte de la responsabilidad  social que encarna y tiene un Estado en cualquiera de sus ordenes. El Marketing Político, permitirá cada vez, que sus practicantes tomen conciencia de la responsabilidad de administrar una campaña de guisa seria y responsable, esencialmente cuando ésta está estribada en el manejo de la comunicación y la forma de acceder al electorado para persuadirlo, convencerlo y motivarlo a elegir un candidato sobre la base de una información relacionada con su currículo vitae, su historial, sus logros académicos, profesionales, deportivos, familiares entre otros, el porqué de su intencionalidad y su propuesta de gobierno, que garantiza el bien común y un trabajo comprometido social, política y administrativamente, el empleo de este tipo de marketing está demostrando una responsabilidad en el ejercicio de una actividad electoral, dejando entrever así la importancia que tiene para el candidato y sus acompañantes el trabajo que está realizando, y comprometiéndose que cuando llegue al poder, tendrá la misma capacidad para organizarse para trabajar y para dedicarse profesional y políticamente al cargo para el cual fue elegido, y que tendrá esa misma capacidad de asesorarse y escuchar a aquellos profesionales en aéreas afines que propicien una gobernabilidad seria, responsable y comprometida con los principios constitucionales y legales.
Para concluir que unas de las características de MP en Colombia, especialmente en la ciudades y departamentos pequeños y más en campañas de un orden menor, como son los de concejales en municipios y diputados en departamentos de muy reducida población, son la improvisación, la intencionalidad de sumar votantes por medio de reuniones masivas, con discursos incoherentes e improvisados, y la falta de una organización, coordinación y una respectiva planeación en la actividad proselitista, es la actuación  más típica de nuestros candidatos, insistiendo en el caso contrario en ciudades grandes y las campañas presidenciales. Actualmente se requiere de darle una seriedad organizativa a este accionar, ya que se trata del proceso que conducirá a ocupar cargos dignatarios en el quehacer de la democracia representativa de este Estado Social de Derecho que es Colombia.
BIBLIOGRAFIA
  1. MARTIN SALGADO, Lourdes. Marketing Político. Editorial Paidos. Barcelona 2007.
  2. BARQUERO, José Daniel. XIFRA, Jordi. BARQUERO, Mario. Gane usted las próximas elecciones. Editorial Planeta de Agostini. España 2005.
  3. COLLADO, Carlos Fernando. SAMPIERI, Roberto Hernández. OCAMPO JARAMILLO, Eliseo. Marketing Político e imágenes de gobierno en funciones. Mc GRAW Hill México 2009.
  4. Como ganar una Elección. Editorial Fondo de Cultura de México. Bogotá 2002.
  5. Manual de campaña electoral. Konrad Adenauer Stiftung. Buenos Aires 2006.

Magister en Comunicación Educativa

La Importancia de la Investigación.


Muchas son las veces en las que la investigación es olvidada. A veces, por la creencia que quién encarga o elabora la investigación lo hará de tal manera que los resultados lo beneficiarán. Otras veces por olvido.  Tantas más por economizar. Y en muchos casos, por falta de metodología y de analítica.
“Fallar en conocer la situación de los adversarios por economizar en aprobar gastos para investigar y estudiar a la oposición es extremadamente inhumano, y no es típico de un buen jefe militar, de un consejero de gobierno, ni de un gobernante victorioso”
investigación políticoLa investigación tiene que estar siempre presente, en cualquier proyecto o trabajo. Nos ayuda a conocer,  saber, diagnosticar o controlar los avances o a la competencia. En el caso de la consultoría política, es muy importante realizar investigación -no únicamente cuantitativa, sino que también cualitativa- para poder obtener información  para poder analizar y elaborar un buen diagnóstico y consecuentemente crear una estrategia poderosa y ganadora. De ésta forma, la investigación  sirve para cientificar  y profesionalizar el trabajo del consultor político y desmitificar la imagen del charlatán y vendedor de humo.
“Los generales que conocen las variables posibles para aprovecharse del terreno sabe cómo manejar las fuerzas armadas. Si los generales no saben cómo adaptarse de manera ventajosa, aunque conozcan la condición del terreno, no pueden aprovecharse de él”
Todo tiene un porqué. Cualquier movimiento o táctica se hace con un objetivo. Y la razón de esto es el conocimiento que se tiene de uno mismo, de los adversarios, del terreno,  del espacio y de la idiosincrasia del momento.
 ”Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla”.
Así pues, demos a la investigación la importancia y el lugar que se merece, porqué con ella asentamos las bases de la metodología y el profesionalismo.
Desconfíen de las personas que hablan de estudios e investigación y no dan referencias, no muestran de dónde la sacan o cómo y cuando la realizaron. Tenemos, entre todos, el deber de  asentar las bases de la profesionalización.
¡Que viva la investigación!

viernes, 8 de febrero de 2013

Los políticos y el Twitter.



Por:  Diana Rubio
Los políticos y el Twitter

Las nuevas maneras de comunicarse virtualmente, han supuesto una revolución social internacional. En el terreno político, la red social Twitter  ha cambiado el panorama informativo; tanto los responsables de comunicación, como los medios y los propios representantes públicos deben tener en cuenta esta actual herramienta de comunicación en sus funciones.
Una noticia curiosa y a su vez novedosa ponía como protagonista a Twitter y su uso por parte de éstos, donde se relataba como la concejal encargada del área de comercio en Granada, utilizó la red social para quejarse del servicio que un determinado negocio le dio, sin darse cuenta de la repercusión que su tweet desencadenaría horas después.
Hemos sido en muchas ocasiones, observadores de las meteduras de pata políticas en Twitter, y es que a veces la inmediatez con la que su contenido se crea y a su vez se difunde, hace que un pequeño error se convierta en todo un revuelo virtual a través del cual se genera debate y opinión.
Tan hondo ha calado esta red social, que los propios medios de comunicación rastrean Internet en busca de errores y mensajes no considerados correctos en un político, incluso tienen secciones dedicadas a los “tweets”  más ingeniosos, creativos o reivindicativos.
Esta manera de interactuar virtualmente, donde en 140 caracteres puedes escribir aquello que quieras, consideres oportuno o lo que te está pasando, me recuerda a “realities” televisivos donde los participantes olvidaban las cámaras y se comportaban como realmente eran.
Desde afirmaciones históricas inexistentes y fotografías mientras esperan a la grúa, hasta las protestas por no haber sido tratado como consideran oportuno o publicar los puntos que se hacen en un determinado juego virtual, son testimonios políticos que Twitter desvela a sus usuarios.
Llega cierto momento en el que nos muestran su cara ciudadana, dejando a un lado su etiqueta de político o cargo público, y es ahí, cuando se relajan, cuando los usuarios están al acecho. Hay perfiles en Twitter que siguen los mensajes de los políticos que tienen como función vigilar que escriben y comparten con los demás usuarios, a quien se lo dicen y si es acorde a lo que su contexto o partido requiere o espera que actúe. Ahora gracias a este elemento virtual, la transparencia se hace más palpable y el ciudadano puede ejercer un control más directo sobre sus representantes.
Donde antes la difusión de lo que un político formulaba se transmitía mediante el boca a boca, ahora lo hace a través de Internet, siendo la viralidad de su mensaje inmensa, ya que cada comentario que pueda realizar, tiene una repercusión creciente y su difusión se multiplicará para llegar a una cantidad insospechada de lectores.
Considero que nuestros representantes políticos deben controlar que escriben y que no, sin dejarse llevar por el continuo uso que realizan de Twitter, ya que esa asiduidad a la que están acostumbrados en el manejo de redes sociales, sin diferenciar entre su parte pública y privada, puede provocar consecuencias negativas.
¿Dónde está la línea entre la vida pública y privada de un político? ¿Deberían tener perfiles diferenciados?
Twitter es campo de batalla entre sus usuarios y si eres un político, más visibilidad tendrás y por tanto, para lo bueno y para lo malo, más expuesto estás.

jueves, 7 de febrero de 2013

Del Dicho Al Hecho. (Manual de Buenas Prácticas).

Foto eBook: 
eBook
Descripción: 

Durante el año 2007 IDEA Internacional puso en marcha la investigación “Buenas prácticas para la participación de mujeres en los partidos políticos latinoamericanos”, con el objetivo de identificar en dieciocho países de la región experiencias positivas orientadas a propiciar una mayor y mejor inclusión de las mujeres en sus estructuras, así como a eliminar barreras u obstáculos que impidieran el logro de una participación política en condiciones de equidad en este ámbito. Como resultado de la investigación fueron identificadas 95 buenas prácticas que, en gran parte de los casos, son sistematizadas y divulgadas por primera vez. Esta publicación selecciona 41 de las buenas prácticas que, presentadas de manera comparativa, resultan ilustrativas de la diversidad de experiencias desarrolladas en los países analizados.
Leer Online:  
Del Dicho Al Hecho. (Manual de Buenas Prácticas) by  

La videopolítica.


Videopolitica - Marketing Político en la Red
Se trata de una de las herramientas de comunicación política más eficaces para marcar la agenda en campañas electorales o impulsar un proyecto de ley en comunicación de gobiernos. Probablemente el teórico (casi sin quererlo) más sobresaliente sobre el género sea todavía Giovanni Sartori que con su concepto “homo videns” resume a la perfección la filosofía que arrastra consigo el auge de la videopolítica:
1) Emoción vs. Razón.
2) Imagen vs. palabra.
3) Espectáculo vs. reflexión.
Es la evolución natural, desde el punto de vista psicológico, del “homo sapiens” al “homo videns”. Y nos sugiere algunas dificultades que debemos afrontar y tener en cuenta a la hora de planificar nuestras comunicaciones:
1) Los ciudadanos no nos están escuchando. Debemos ser breves y directos.
2) Los ciudadanos ven lo que quieren ver y escuchan lo que quieren escuchar. El mensaje ya está en la gente. Debemos identificarlo y conectar con él.
3) Los ciudadanos no entienden nuestro lenguaje. Debemos ser claros y gráficos. Utilizar metáforas visuales.
En España la explosión de la videopolítica coincide con las pasadas elecciones autonómicas y municipales de 2007 y con el impulso que dio a los spots electorales la plataforma audiovisual “You Tube”. En EE.UU, Francia, Alemania y Reino Unido tiene mucho más recorrido histórico, pues, como saben, a diferencia de estos países, España cuenta con fuertes restricciones a la comunicación política en televisión.
La “videopolítica online” ha sido desde entonces en nuestro país (no es la primera vez que lo decimos) la que ha cubierto este vacío audiovisual no intencionado que ha dejado la televisión a la política. Y la que ha evolucionado la dirección estratégica de las campañas políticas en la medida en que Internet ha penetrado en nuestros hogares. Porque el mensaje en televisión/Internet incrementa las posibilidades de conexión con los ciudadanos y la gente lo capta de una manera mucho más sencilla.
Hoy les acercamos, para que abran el apetito, algunos de los audiovisuales más interesantes de los últimos años. Aquí tienen diferentes ejemplos del poder del lenguaje audiovisual y de cómo un vídeo puede matizar y amplificar su mensaje político. Disfruten.
“God bless the USA”: Reagan EE.UU 1984
God Bless the USA Reagan EEUU 1984 - Marketing Politico en la Red
La campaña presidencial del 84 en EE.UU fue espectacular. Aquí os dejamos una, entre muchas de las joyas audiovisuales, con las que Ronald Reagan vendió su mensaje y obtuvo la reelección. La pieza es un ejemplo del poder de la música en Política. La canción, que se convirtió tras la campaña de Reagan en un segundo himno para el planeta americano, es de Lee Greenwood y se titula “God bless the USA”.
“Aburrido”: De la Rúa Argentina 1999
Convertir en fortaleza una debilidad. El sentido estratégico de este spot de Fernando de la Rúa. Crema pura. En las elecciones presidenciales de la Argentina en 1999, como sucede a muchos candidatos noveles o en la oposición, la prensa y varios de sus adversarios políticos sostenían que tenía poca personalidad. Falta de carisma. De la Rúa contrataca con esta pieza: “Aburrido”. El mensaje y la voz del final, casi susurrando al oído del votante, es extraordinaria: “Alguien está pensando en la gente”.
“Flip, flop”: Bush EE.UU 2004
Un “flip-flopper” es todo político capaz de defender durante un tiempo indefinido una posición política y luego pasarse a sostener la contraria. George W. Bush emitió este audiovisual durante su campaña de reelección del año 2004 contra John Kerry para acusarle de ausencia de criterio y de vascular de izquierda y derecha exclusivamente para ganar el voto de los norteamericanos.
A Kerry le gustaba hacer windsurfing y aprovechó imágenes promocionales de la campaña demócrata en las que salía Kerry practicando este deporte para ilustrar el vídeo. Para los oídos más finos acompañaron de música clásica. La actuación fue el mensaje (windsurfing).
“Daisy spot”: Jhonson EE.UU 1964
La Campaña negativa en comunicación política tiene su origen en este spot. Es el primero del género. La estructura narrativa es una obra maestra: la niña deshojando una margarita, la cuenta regresiva y la explosión atómica.
Generó, como se pueden imaginar, una polémica sin precedentes en la elección presidencial de 1964 que enfrentaba a Lyndon B. Jhonson (que había sido vicepresidente con John F. Kennedy), con el candidato del Partido Republicano, Stevenson. Lo nuclear (también ahora) era máxima actualidad en los años 60 y es entonces cuando Jhonson antes el ascenso de su rival, apela al voto del miedo. Ganó aquella elección.
“Abre los ojos”: PP Vasco 2009
El Partido Popular en el País Vasco desnuda en las Elecciones del Parlamento Vasco de 2009, con esta Campaña negativa para Televisión e Internet, la demagogia en torno al euskara de sus principales rivales por la presidencia (lehendakaritza= del Gobierno vasco: Partido Socialista de Euskadi-Euskadi Ezkerra (PSE-EE) y Partido Nacionalista Vasco (PNV).
En diferentes llamadas telefónicas a las sedes de ambos partidos una joven, que no sabe euskara, se hace pasar por una simpatizante del PSE-EE y del PNV interesada en afiliarse al partido. Tras solicitarle la cuota de ingreso, PSE-EE y PNV confiesan a la joven que no hay problema en que no sepa euskara, porque muchos en la formación no lo saben. Antes de estas elecciones PSE-EE y PNV habían aprobado leyes en educación, comercio y sanidad que discriminaban en Euskadi a los trabajadores vascos que no sabían euskera. El cazador era cazado.
“La alegría ya viene”: Chile 1988
¿Cómo decimos que no en un referéndum? La campaña del no contra Augusto Pinochet nos muestra algunas claves: música y buen rollo. En 1988 se convocó un referéndum en Chile en el que se debía decidir si Pinochet siguiera como presidente del país hasta 1997. Ganó el no con un 55,99% de los votos. “La alegría ya viene” es desde entonces una de esas piezas de coleccionista y de referencia en la comunicación política de habla hispana.
Fuente: Expasion.com

Los presidentes de Estados Unidos más cinematográficos.


lincoln
Los apasionados de la comunicación política estamos de enhorabuena cinematográficamente hablando. Llevamos más de un año viviendo muchos estrenos de películas de calidad que abordan aspectos de la política como las  campañas electorales o la oratoria. Son aspectos muy específicos de la política vinculados a nuestra profesión-afición que no siempre tienen cabida en filmes orientados al público generalista.
El último estreno ha sido ‘Lincoln’, una superproducción de Steven Spielbergque continúa proyectándose en los cines españoles. No se trata de un biopic al uso de uno de los presidentes más importantes de la historia de los Estados Unidos. Es una película muy reflexiva centrada en la batalla política que Abraham Lincoln tuvo que librar en la Cámara de Representantes para abolir la esclavitud. Retrata aspectos de la trastienda política, como las negociaciones para sacar adelante la votación, que incluyeron triquiñuelas, sobornos y presiones. En este contexto, Spielberg retrata cómo en una decisión tan trascendente pesaron más los intereses de cada congresista y las luchas entre las diferentes facciones que existían en el seno de los dos grandes partidos que los principios ideológicos y morales del presidente.
Aprovechando la presencia de ‘Lincoln’ en la cartelera, he recopilado para ustedes una pequeña lista de películas y series centradas en algunos de los presidentes más recordados de los Estados Unidos:
-George Washintong, la leyenda (‘The Crossing’): es una producción para la  televisión basada en una novela titulada ‘The crossing’, en español ‘El cruce’. Se estrenó en el año 2000. Robert Harmon es el director de esta película que narra cómo, tras estar acorralado por las tropas británicas, una arriesgada táctica del general George Washintong cambia el curso de la guerra en favor de los independentistas. Jeff Daniels da vida al primer presidente de Estados Unidos.
Goerge Washintonh, la leyenda
-’John Adams’: pese al papel protagónico que jugó en la consecución y consolidación de la independencia, la figura de quien fuera primer vicepresidente y segundo presidente de la historia de los Estados Unidos no es tan recordada como la de otros padres fundadores, especialmente fuera de su país. Estamos ante una miniserie de 551 minutos, divididos en siete epidodios. Rodada en 2008, destaca por su rigor histórico. Recibió el Premio Pulitzer y numerosos galardones en los Emmy y en los Globos de Oro. Está dirigida por Tom Hooper y protagonizada por Paul Giamatti, que encarna a John Adams.
-’Jefferson en París (Los amores de un presidente)’: dirigida por James Ivory y protagonizada por Nick Nolte, esta película acerca del redactor de la Declaración de Independencia y tercer presidente estadounidense estuvo nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Se rodó en 1995. Nombrado embajador de los Estados Unidos en Francia, Thommas Jeffersonse trasladó a París en 1789 para asesorar al primer gobierno revolucionario galo. El filme narra el amor que vivió por una cortesana francesa y por su ama de llaves.
Los amores de un presidente
-’Estrella del destino’: en 1952 Vincent Sherman rodó este western histórico ambientado en los avatares que marcaron la anexión de Tejas a Estados Unidos. Tiene un reparto de lujo: Clark Gable, Ava Gardner, Broderick Crawford, Lionel Barrymore y James Burke. La historia comienza con el plan para la anexión urdido por el presidente Andrew Jackson, instaurador del sistema bipartidista imperante. Hay que recordar que la coalición en la que se apoyó políticamente fue el germen del actual Partido Demócrata. Sus adversarios se nuclearon en torno a John Quincy Adams (quinto presidente e hijo de John Adams), dando lugar al Partido Republicano.
-’El joven Lincoln’: Abraham Lincoln es quizás el presidente más admirado, legendario y enigmático de los Estados Unidos. Seguramente es también al que en más ocasiones se ha llevado su vida a la gran pantalla. Además del ‘Lincoln’ de Spielberg, podemos destacar también otros títulos como ‘Lincoln en Ilinois’ y ‘Abraham Lincoln’. No obstante, he querido seleccionar ‘El joven Lincoln’ por su calidad. Es una extraordinaria obra del maestro John Ford. Henry Fonda y Alice Brady fueron los protagonistas de esta producción de 1939. En ella, Ford quiso concentrarse en dos hitos claves de la juventud de Lincoln: cuando  impidió un linchamiento injusto y cuando defendió en un juicio a un inocente acusado de asesinato.
-’La muerte de un presidente’: estamos ante otro western, en este caso hispanoitaliano. En 1881 James Abram Hayes se convierte en el segundo presidente de los Estados Unidos asesinado, tras Lincoln. Van Johnson interpreta al vigésimo presidente norteamericano. Esta trepidante historia cuenta con el español Fernando Rey en el papel de líder de una agencia de detectives. Tonino Valerri es el director de esta obra de 1969. Giuliano Gemma es el protagonista.
-’Wilson’: Henry King dirigió este filme en 1944 con Alexander Knox como actor principal. King fue nominado al Oscar como mejor director. La trama se centra en la trayectoria política de Woodrow Wilson desde que es elegido gobernador de Nueva Jersey en 1912.
-’Ike: desembarco en Normandía’: se trata de una serie de televisión de temática bélica. Aunque aborda la vida de Dwight Eisenhower previa a su llegada a la Casa Blanca, cuando jugó un papel clave como general en la derrota de los nazis, la película es muy política: retrata cómo fueron las relaciones estratégicas entre Ike Eisenhower y el, a la sazón, primer ministro británico, Winston Churchill. Data de  1979 y contó con actores de la talla de Robert Duvall y Lee Remick. Los directores fueron Boris Sagal y Melville Shvelson.
Desembarco en Normandía
-’JFK (Caso abierto)’: es una estupenda película de Oliver Stone en la que se pone sobre la mesa una supuesta conspiración que terminó con al asesinato de John Fitzgerald Kennedy, otro de los presidentes más carismáticos y legendarios de los Estados Unidos. Se rodó en 1991 y contó con un elenco extraordinario en el que figuran Kevin Costner, Tommy Lee Jones y Gary Oldman. ‘La conspiración de Dallas’ es otra película que plantea una hipótesis de carácter conspirativo. Sobre Kennedy, recomiendo la miniserie ‘Los Kennedy’, rodada en 2010 y protagonizada por Greg Kinnear, Katie Holmes, Barry Pepper y Tom Wilkinson. Este drama ha ganado multitud de premios. En él se recogen algunos momentos de las campañas electorales de John y su hermano Bobby y de la trastienda política de la Presidencia de JFK.
-’Nixon’: Oliver Stone vuelve a rodar sobre de la vida de un presidente estadounidense, en este caso uno de los menos carismáticos. Se da la coincidencia de que fue el rival al que derrotó John F. Kennedy en una contienda electoral en la que pudo verse el primer debate televisado de la historia. Años después, en 1969 Richard Nixon ganó las elecciones presidenciales. El caso Watergate convirtió a Nixon en uno de los presidentes peor valorados de la historia estadounidense. La película se rodó en 1995. En el reparto estuvieron Anthony Hopkins, Joan Allen, Powers Boothe, Bob Hoskins y Ed Harris.
Fuente: El Atril